Su primer cumpleaños!

La verdad que mi hija ya había estado en su primer cumpleaños antes, cuando su tía cumplió un año en septiembre del 2010 y cuando ella misma cumplió un año días después. Lo que no le había tocado es disfrutar un cumpleaños ahora que está más grande, ya tiene un año, 4 meses y entiende más lo que sucede a su alrededor y puede comer más cositas ricas.

 Fuimos al cumpleaños de la sobrina de la esposa de mi papá, no muy cercano el parentesco pero estábamos invitados y es un buen momento para que la gordita empiece a relacionarse con el resto de los niños. La cumpleañera cumplía 4 años, claro que no podía jugar con ella porque están en edades completamente distintas pero habían grupitos de niños de edades similares para poder jugar y entretenerse.

Cuando recién llegamos al cumpleaños mi hija estaba dormida por lo que llegó un poco enojada y todos gritaban a su alrededor preguntándole que le pasaba porque mi hija es super risueña. Después de un rato de distraerla y que se sintiera más cómoda empezó a compartir un poco más. Se da la casualidad que mi hija, junto con mi hermana y unas gemelas son las cuatro niñas y todas tienen un año, 4 meses, con poquitos días de diferencia de edad. Entonces ahí estaba el grupo perfecto para pasar una buena tarde. Los juguetes también estaban perfectos para pasarla bien, había un castillo inflable para los niños grandes y una camita inflable pequeña para los más bebes, ahí mi hija disfrutó al máximo.

Obviamente todos los niños caminaban y mi hija todavía no puede dar pasitos por si sola, así que teníamos un obstáculo, pero mi hija no se hizo problema, lo pasó bien, jugó, comió galletas, se tomó toda la leche de las 5 y se rió con los niños que jugaban a su alrededor. Ella por mientras estaba sentada en una mantita y no tenía ningún interés en moverse, ni siquiera tuvo ganas de gatear, ella estaba sentada y con lo que tenía cerca se entretenía.

Después cuando llegó el momento de cantar cumpleaños feliz, mi hija se puso alerta. La verdad es que los ruidos muy fuertes la asustan un poco y la ponen mal. Cuando empezaron a poner música fuerte se puso a llorar desconsoladamente. La tuve que tomar en brazo y tranquilizarla, muy pronto se le pasó todo el miedo y empezó a bailar con la música y a jugar con la sorpresa que le habían regalado. Claro que a mi hija no le doy ni dulces ni bebida, pero ella con las bolsitas de los dulces y los chocolates era feliz.

Cuando ya se estaba terminando el cumpleaños nos sentamos a la sombra de un sauce y la temperatura era perfecta, corría vientecito y así podíamos aguantar el calor que hacía. Mi hija estaba feliz con los niños, estuvo sentadita en una silla pequeñita, jugando en la camita inflable y caminando un poco. Finalmente nos fuimos y no alcanzó a sentarse en la silla y se quedó dormida camino a la casa de la bis abuela. Al momento de llegar donde mi abuela seguía dormida así que la subimos así, durmió en la cama y cuando nos íbamos a casa recién abrió los ojitos. Obviamente todos en la casa de mi abuela querían verla pero ella estaba agotada con tantos momentos de diversión que tuvo en el día.

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